miércoles, 20 de mayo de 2015

Homenaje a Bernardino Caballero en el 176º aniversario de su nacimiento


Agonizaba el héroe de Curupayty, el General José Eduvigis Díaz, pensando en la suerte de la patria, en tal trance quiso también rendir homenaje  a uno de sus mejores oficiales legando su gloriosa espada al único a quien creía digno de ella; el entonces Capitán Bernardino Caballero. Así lo hizo, al mismo tiempo que lo recomendaba al Mariscal López por su calidad de hombre íntegro y su esforzado ánimo de guerrero. “su recomendación no fue desatendida” –escribe el Coronel Juan Crisóstomo Centurión en su libro “Memorias” – y el Mariscal López en el curso de la campaña tuvo ocasión de constatar la razón que le había asistido para ello al ínclito extinto.

Bernardino Caballero oriundo de Ybycui, “descendía de fuertes vizcaínos –escribe Juan E. O’leary, y se contaba entre sus abuelos, Capitanes y Gobernantes, gente linajuda, de la más alta posición en la vida colonial. Sangre de soldados, sangre heroica corría por sus venas”…

Tal herencia había de imprimir en él genuinas virtudes del que supo hacer gala en la paz y en la guerra. Soldado en Cerro León en 1864, llegó al final de la guerra con la máxima jerarquía castrense, General de División. En todo el curso de la contienda contra la Triple Alianza, su lealtad y heroísmo fueron proverbiales.
No le cupo vivir en tales jornadas la victoria de gloriosas batallas. Es que si el General Díaz conoció el halago del triunfo, Bernardino Caballero fue por antonomasia el héroe de la resistencia. Fue la protesta inclaudicable ante la conciencia de los pueblos de América y el mundo, ante una guerra bárbara de exterminio, que se hacía a un noble pueblo. Pueblo laborioso y pacífico que llevó su aliento al pie de las últimas trincheras en Cerro Corá.

Sí, Caballero fue el soldado de la resistencia. Jornadas memorables señalan su esplendente espada en los campos de batallas; Tajy, y Tatajyva. El asalto a Tuyuti le vale el ascenso a Coronel de la Nación, al mismo tiempo que prende en su pecho la medalla de honor. El famoso cuadrilátero y la retirada a San Fernando contaron con la magnífica organización del General Caballero. Tiempo después, Ytororó, Avay, Lomas Valentinas y también la conmovedora batalla de Acosta Ñu cuando el ejército paraguayo lo integraron niños, adolescentes y ancianos, los vio al frente de sus legiones.

Comisionado por el Mariscal López en vísperas de Cerro Corá no estuvo en esa pavorosa escena final de nuestra tragedia.

Le aguardaba la tarea suprema de reconstruir la patria. Ciclópea labor de reavivar todo su pasado magnífico, y proyectarse hacia un futuro entre montañas de escombros, y un inmenso erial.

Pero estaba Dios en aquel robusto brazo, que con esforzado ánimo sostuvo su fulgurante espada en los campos de batalla, había de levantar a la patria de su postración y ruina.

De guerrero pasó a ser caudillo en las incipientes luchas cívicas de la posguerra. Aglutinó en torno de su persona a los más genuinos de la paraguayidad. Y es que su popularidad era grande, como grande era su noble espíritu de que siempre había dado pruebas en horas en que inconfesables pasiones enceguecían los ánimos. Por encima de mezquinos personalismos, emprendió la reconstrucción nacional.

Fecundo en obras de civilización y cultura yergue su carismática personalidad a fines del siglo pasado y concreta las aspiraciones de sus conciudadanos al fundar la Gloriosa Asociación Nacional Republicana un 11 de setiembre de 1887.

Su manifiesto fundacional expresa “el Partido Nacional Republicano es una agrupación de ciudadanos que animados de un sentimiento común, el de la prosperidad y engrandecimiento de la patria, dirigirá todos su anhelos a hacer efectivos los grandes propósitos consignados en el bello preámbulo de la Constitución de la República”.

“No nace nuestro partido obedeciendo a principios de afección pasajera y personal; ni tampoco data su existencia de ayer cuando resolvimos constituirnos en Asociación Política. Los elementos que lo componen han mancomunado más de una vez sus fuerzas dispersas para mantener la bandera de los principios a cuya sombra se han cobijado los buenos para defender la libertad, la justicia y el derecho. He ahí su gloriosa cuna en el pasado, he ahí su más legítimo timbre en el porvenir para aspirar al aprecio y simpatía sinceros del noble y heroico pueblo paraguayo”.

“Nuestro programa se resume en dos palabras: Paz y respeto a las instituciones”

Tal, la bandera y divisa de nuestra agrupación política cimentada en lo más genuino del ser nacional.
Bernardino Caballero, soldado de esclarecida memoria en los días de la gran tragedia, nos legó en la paz, una asociación de hombres libres orientados a realizar el ideal de la justicia.

Bernardino Caballero fue un hombre signado por el destino para defender a su patria y luego para reconstruirla levantándola de sus cenizas para convertirla nuevamente en una gran nación.

Extraído del Libro “Espejo para la Juventud” del Lic. Arsenio Basualdo.

lunes, 11 de mayo de 2015

61 años sirviendo al Partido Colorado

Este histórico documento es mi afiliación al Glorioso Partido Colorado, que data del 8 de mayo del año 1958, con una observación al pie que deja bien claro que me afilié en el año 1954, en la Seccional Colorada Nº 11 Dr. Pedro P. Peña, año en que empecé a servir a mi partido y a mis correligionarios con la vocación de servicio que todo buen colorado debe tener. Ese es mi orgullo y mi autenticidad como colorado.

Este documento está firmado por el Arq. Tomás Romero Pereira Presidente, Mario Mallorquín secretario y Evaristo Zacarías Arza, secretario.

Quien me afilió fue el caudillo Ramón Domingo Rojas (+), recordado amigo y compañero en las lides partidarias

lunes, 27 de octubre de 2014

1955 – 27 de octubre – 2014: A 59 años del reencuentro partidario del Coloradismo

Hoy 27 de octubre se cumplen 59 años de un histórico acontecimiento en la vida institucional del gran Partido Colorado, el reencuentro partidario de todos los grandes líderes de aquella época de una gran asociación política como la ANR, cuya trayectoria histórica llena de grandes acontecimientos memorables, que unidos dieron continuidad a su existencia, que lo convirtió en el Partido político tradicional más popular del Paraguay.

Su fundador, el Gral. Bernardino Caballero siempre proclamó que el Partido Colorado era una asociación de hombres libres, y entonces era lógico que se hayan producido divergencias de todo tipo, disenso que debía dirimirse democráticamente, pues todos los líderes querían potenciar al Partido Colorado al poder para beneficio de la patria y el pueblo.

El diálogo fue la herramienta que se utilizó en aquel entonces para superar las dificultades y llegar a un acuerdo de solidaridad activa y fecunda para dejar de lado los momentos críticos de la polémica y del enfrentamiento.

Entonces el momento cumbre de aquel magno acontecimiento fue la gran unidad del Partido Colorado, por lo que hoy recordamos con respeto esa histórica fecha, día en que se institucionalizó definitivamente nuestra poderosa nucleación política.

El mejor homenaje a esta grandiosa gesta del 27 de octubre de 1955 debe ser la gran unidad del coloradismo, dejando de lado, rencores, disgustos, y malestares   abrazados todos para fortalecer no solamente el cimiento político del glorioso Partido Colorado sino también del gobierno nacional.

miércoles, 26 de febrero de 2014

102º aniversario del tránsito a la inmortalidad del General Bernardino

La Patria y el Partido Colorado conmemoran hoy 26 de febrero de 2014, el 102º aniversario del tránsito a la inmortalidad del General Bernardino Caballero, ilustre estadista y fundador de la Asociación Nacional Republicana, la cifra política más popular e importante de la República del Paraguay.

Precisamente sobre las humeantes cenizas de la Patria, el General Bernardino Caballero lideró la colosal empresa de la reconstrucción y fundó la gloriosa Asociación Nacional Republicana para defender los postulados de la libertad, la democracia, la justicia social, así como el derecho de todos los paraguayos de vivir en paz, de trabajar en paz y de progresar en paz.

Ha transcurrido mucho más de un siglo de las luchas y de las obras de Bernardino Caballero y sin embargo, aquellos principios fundacionales que inspiraron el nacimiento de nuestro Partido Nacional Republicano siguen tan vigentes hoy, y han sostenido las innegables realizaciones del Coloradismo al servicio de la nación, así como en la llanura han fortalecido el espíritu en las grandes batallas por la libertad, en más de cuatro décadas de cruel e injusta persecución, cuando la República se debatía en el atraso, la dependencia y la falta de oportunidades, que por tantos años estériles postergaron el desarrollo del Paraguay.

La magnífica trayectoria de Bernardino Caballero, que ha sido como una luz de esperanza para todo el pueblo paraguayo, habiéndose destacado fundamentalmente por su patriotismo que era innato en este gran hombre, que apenas hubo superado su niñez, fue llevado por su propia madre a entregarlo al Mcal. Francisco Solano López para defender a la patria amenazada por la guerra gestada por la Triple Alianza conformada por el Brasil, Argentina y Uruguay.

Así comenzó la trayectoria de uno de los más grandes hombres de la historia paraguaya, el Gral. Bernardino Caballero, héroe en la guerra, héroe en la paz. Al finalizar la nefasta contienda lucía los antorchados de General de División, con la consigna de hierro que le entregó el Mariscal López poco antes de culminar la guerra, y que consistía en la dura tarea de reconstruir la patria desbastada, no sólo materialmente sino también humanamente, pues sólo habían quedado en pie ancianos, lisiados, niños y mujeres.

Bernardino Caballero fundó una asociación política con claros sentimientos nacionalistas y democráticos, al que llamó Asociación Nacional Republicana, esto ocurrió el 25 de agosto de 1887 en su casa ubicada en lo que hoy conocemos como las calles Mariscal López y Méjico, y el 11 de setiembre fue oficializado con la firma del acta correspondiente y lanzado a la opinión pública el Manifiesto Fundacional que por sus fundamentos ideológicos, patrióticos y democráticos está en plena vigencia hasta hoy día.

El proceso de reconstrucción del Paraguay bajo la Presidencia de Bernardino Caballero fue extraordinario, la patria renació fulgurante, la vida institucional volvía a la normalidad, el pueblo veía asombrado y feliz como la patria volvía a su etapa de grandeza, la agricultura se convirtió en la base del sustento del pueblo, la juventud observaba con alegría la creación de universidades, la oportunidad de ser becados a los mejores centros de estudios de Europa, para prepararse cultural y profesionalmente y luego regresar al país para colaborar en su constante desarrollo.

En una sola expresión, Bernardino Caballero y el Partido creado y fundado por él, estaba demostrando a propios y extraños, que cuando se siente un auténtico amor por la patria, el incentivo es tan poderoso que nadie puede parar su titánico esfuerzo, para hacer renacer al Paraguay de sus cenizas, y mostrar al mundo que este pueblo de valientes es capaz de la gran hazaña de reconstruir una nación desbastada por una cruenta guerra, que fue todo un genocidio.

Se resalta en el noble ideario del Partido Colorado fundado por un gran guerrero, convertido luego en notable estadista el Gral. de División Bernardino Caballero, la conjunción de una sociedad más justa y equitativa donde se nota claramente que después de la hecatombe guerrera de 1865/1870, este gran guerrero, héroe de 100 batallas, heredero del Mariscal Francisco Solano López, decidió la Fundación de Glorioso Partido Republicano, con el objetivo de sentar las bases de la reconstrucción de un nuevo Paraguay, dentro de los parámetros de una ideología nacionalista y democrática, donde los campesinos, los obreros, los estudiantes, las mujeres, y todos los habitantes del país, tienen el mismo derecho para luchar por la búsqueda del bien común que permitiera un crecimiento igualitario que conlleve al engrandecimiento y felicidad de la Patria.

En éste nuevo aniversario del partida a la eternidad de nuestro glorioso Fundador el General Bernardino Caballero, sirvan éstas reflexiones para honrar su memoria, y para renovar el compromiso del Partido Colorado de profundizar el verdadero proceso de transformación que necesita el Paraguay, de la mano de su presidente de la República Don Horacio Cartes, para retornar por el camino de la grandeza del Paraguay, y ello será posible con un Partido Colorado sustentado en sus raíces doctrinarias, en su historia de luchas por la libertad y por la democracia, fortalecido y moderno para aspirar, como reza nuestro manifiesto fundacional “al aprecio y simpatía del noble y heroico pueblo paraguayo”.

Artículo escrito por Arsenio Basualdo








jueves, 26 de septiembre de 2013

miércoles, 25 de septiembre de 2013

La consigna es: de lo partidario a lo nacional

Los colorados debemos convenir en que nuestra primera obligación, en estos momentos, consiste en servir en todos los aspectos al pueblo paraguayo. Si nos ponemos por encima de cualquier disidencia interna, ya que estamos en el camino de la unidad total del Partido, que nos permitió el retorno al poder, y siendo fieles a nuestra hermandad republicana y a nuestra fuerza colectiva, del mismo modo estamos en condiciones de cumplir la misión nacional que nos corresponde, de acompañar al nuevo gobierno en la tarea de la democratización integral, el bienestar, y el progreso de la patria.

Debemos tener en cuenta que lo partidario y lo nacional se conjugan, cuando en nombre del coloradismo ofrecemos la capacidad de actuar para el bien de la ciudadanía, porque un partido desde el gobierno asume la causa de todo el pueblo, y solamente la atención a esa causa común, que es la anhelada por nuestros compatriotas, habrá de otorgarnos el derecho de ser merecedores de la colaboración de todas las voluntades sanas del país.

Atentos a esa premisa, los colorados debemos dar la seguridad, al pueblo y al gobierno, de que ninguno de nuestros correligionarios osará convertir el escenario político en un escenario personalista, el ejercicio del poder debe entenderse como una escuela de virtudes, y como una práctica honrada de la democracia.

Es para ese fin, que perentorio se presenta, creer en la bondad de nuestros principios, y en la pureza de la doctrina que sustentamos, para poder exigir con la moral política, el imperio de una positiva vida orgánica e institucional en lo partidario y en lo nacional.

Creemos y confiamos en que el gobierno nacional, con el Presidente de la República Don Horacio Cartes, está comenzando a ejecutar sus proyectos para grandes emprendimientos en lo nacional, y cuyos buenos resultados fortalecerán la confianza del pueblo paraguayo en el Partido Colorado, y por tanto, es de buen republicano brindar nuestro apoyo a esta ciclópea tarea, y darle tiempo al tiempo para que también los correligionarios tengan su oportunidad para colaborar en funciones importantes de este gobierno, y demostrar que en sus filas, también tenemos gente altamente capacitada en lo profesional y en lo técnico.

Entonces, con criterio de amplitud democrática y fieles a la tradición del partido, debemos seguir luchando y así auspiciar que todos aquellos que se sienten desplazados, se sumen a la gran causa nacional.

Nuestro partido es grande por sus ideas y por sus proyecciones, y justamente por eso puede manifestarse hoy libremente, con un ropaje de decencia, de cultura, y de noble educación política en los discursos, en la prensa y en la arena cívica, la libertad dentro del partido de expresarse libremente tal como ocurre en estos momentos, es posible, solamente porque el fin de nuestra política es la libertad, para que en ella se fundamente el reinado del derecho que es la verdadera y única fuente de la paz, la justicia y la democracia.

Estas ideas no son nuevas, han existido siempre, pero por ello mismo debemos repetirlo siempre, porque es la enseñanza del General Bernardino Caballero, pacificador y caudillo, que ha fundado un partido, la Asociación Nacional Republicana, para ser como debe ser, factor de la grandeza moral y material de la nación paraguaya.


Apoyemos pues, la tarea que está emprendiendo el presidente de la República Don Horacio Cartes, y también a la primera mujer que ocupa la presidencia del glorioso Partido Colorado, la Senadora Lilian Samaniego en su gestión, de dialogar, de disentir dentro de un marco de respeto, y de haber logrado con ello, la unidad partidaria, que permitió no solamente el retorno al poder de nuestra nucleación política, sino también demostrar a propios y extraños que el Partido Colorado es el partido de la auténtica paraguayidad y el que ha hecho la realidad de convertir a nuestra patria en una nación moderna y progresista.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Salud, Partido Colorado!

Hoy, que la gloriosa Asociación Nacional Republicana Partido Colorado cumple 126 años de su fundación, festejamos alborozados este nuevo aniversario, y como un regalo de cumpleaños hacemos presente el triunfal retorno de nuestro partido al gobierno de la nación, con lo que está demostrando que es el más grande partido político del Paraguay, y que el pueblo lo reconoce como el más capaz para conducir los destinos de nuestro país, para ofrecerles con toda seguridad, un quinquenio de progreso y bienestar para todos los habitantes de nuestra patria.

La ANR ha atravesado cinco años de llanura, que ha marcado un hito en nuestra historia política, porque la caída del Partido Colorado en el 2008 ha ocasionado en el pueblo colorado desazón, desconcierto que nos costó muchísimo superar, pero cuando el buen colorado se dispone a luchar por los ideales republicanos de su amado partido, lo hace con una pasión y un sacrificio, que le dio la plena seguridad de alcanzar el objetivo de volver al poder.

La Presidenta del Partido Colorado Lilian Samaniego, desde el inicio de su mandato, ha pregonado durante cinco años la unidad, que fue su bandera, y gracias al diálogo y el respeto en el disenso entre correligionarios alcanzamos la anhelada meta, que el 21 de abril pasado se convirtió en una extraordinaria realidad, gracias al voto de más de 1 millón cien mil ciudadanos, que apostaron por el candidato del Partido Colorado, nuestro flamante presidente de la República Horacio Cartes, marcando un nuevo récord en la historia electoral del país, como nunca se había alcanzado antes.

Rendimos nuestro emocionado homenaje a la memoria del fundador de nuestra gloriosa nucleación política, el Gral. Bernardino Caballero, insigne patriota, héroe en la guerra, héroe en la paz, y cuya doctrina nacionalista nos une a todos los colorados bajo la bandera de la patria, porque es en esa doctrina que políticamente estamos hermanados al servicio de la nación; recordando que nuestra gran asociación de hombres libres nació para ser escuela de democracia, y esa escuela debemos defender y perfeccionar, en salvaguardia del prestigio y de la gloria del Paraguay.

Necesariamente, como un imperativo político vamos a recordar al hombre que fue el protagonista principal de la idea de fundar un partido político, para dirigir los destinos de la patria, y conducirlo por un sendero libre y venturoso, ese gran paraguayo fue el Gral. de División Bernardino Caballero, que después de afrontar cinco años de guerra, al final de la contienda dejó su rutilante espada para convertirse en caudillo del pueblo, y fue un buen político que amó la libertad y fundó un gran partido político para sentar los cimientos de la democracia en tierra paraguaya.

En este nuevo aniversario de la fundación de la ANR, instamos a todos los colorados a brindar su apoyo a las gestiones que cumple el Presidente de la República Don Horacio Cartes, para que su gobierno pueda dar buen cumplimiento a todos los compromisos contraídos con el pueblo paraguayo, y para que el éxito corone su gestión, y el Partido Colorado en el 2018 pueda aspirar a su continuidad en el poder.

Es con verdadero regocijo que saludamos a todos los correligionarios y correligionarias del país, a los jóvenes que ya no son el futuro de la patria, sino el ahora, a las mujeres luchadoras de nuestro partido, a los ancianos, que a pesar de sus años, no dudaron en acudir a los locales de votación para depositar su voto por nuestro partido, a todos ellos el Partido Colorado rinde su homenaje y gratitud, porque gracias al esfuerzo mancomunado de nuestros afiliados y no afiliados, la ANR ha retornado al poder de la república para felicidad y bienestar de todos los paraguayos.

Hoy, en el 126 cumpleaños de nuestro partido podemos decir Misión Cumplida, el Partido Colorado está nuevamente en el poder para servir al pueblo paraguayo y conducirlo por la senda de sus grandes glorias. Y asumamos todos el compromiso de que seguiremos encaminando al partido en pos de los ideales comunes, que son los de preservar la pureza de nuestra doctrina, la templanza de nuestras convicciones más acendradas, y nuestro inclaudicable amor por la patria y por la enseña roja con la estrella blanca que nos legara el glorioso Centauro de Ybycui, el Gral. Bernardino Caballero. Viva el Partido Colorado!!!!!

lunes, 13 de mayo de 2013

SENSACIONAL TRIUNFO DEL PARTIDO COLORADO



El éxito alcanzado en las elecciones del 21 de abril, amerita el título de este artículo, porque el pueblo colorado en pleno, y muchos ciudadanos que no pertenecen a nuestro partido, apostaron por la ANR depositando su voto a favor de la dupla presidencial Horacio Cartes - Juan Afara, confiando plenamente, en la trayectoria histórica del Partido Colorado, de que siempre fue el único que dio al Paraguay todo lo que hasta hoy día tiene, su grandeza y el continuo desarrollo en todos los aspectos, volverán a lucir alto cuando reiniciemos la marcha que lo lleve a la cúspide del progreso, del bienestar del pueblo, y fundamentalmente, de la necesaria seguridad que tanto anhela la ciudadanía toda.

De esa manera, el Partido Colorado retoma el poder de la nación porque el pueblo así lo quiso, y estamos seguros de que el nuevo gobierno, no defraudará estas esperanzas, y uno de sus mayores compromisos que fue la de erradicar la pobreza, tengan por seguro, que se encontrará la fórmula precisa para dar cumplimiento a esa difícil tarea que convencidos estamos se cumplirá.

El domingo 21 de abril, el Paraguay se movilizó desde muy tempranas horas, para dar cumplimiento al deber cívico, que cada ciudadano, tenía el derecho de ejercer, depositando su voto en los distintos colegios electorales, todo el mundo lo hizo con una gran sonrisa de felicidad, porque su pensamiento estaba en que el Partido Colorado, con la dupla Cartes - Afara era la solución a tantos problemas que actualmente aqueja al país y a toda la ciudadanía.

Aquello fue una verdadera fiesta cívica, realizada dentro de un marco de absoluto respeto, sin incidentes de ninguna naturaleza, y al caer la noche el país entero, escuchó el grito de triunfo del pueblo colorado, el futuro de la patria, volvía a tener un seguro de que las cosas empezarán a mejorar para todos sin distinción de colores ni ideologías políticas. Somos todos paraguayos, y a todos y cada uno nos tocará la alegría de vivir en una patria organizada con esperanzas, para nuestros hijos, y para todas las familias. Ese es el desafío que asume el partido colorado, y seguro estamos que se cumplirá al pie de la letra todo el compromiso contraído, para tener nuevamente una patria digna, progresista, y feliz.

Es digno, manifestar públicamente el agradecimiento a todos los correligionarios y correligionarias, jóvenes y ciudadanos en general, por el apoyo que han brindado al partido de sus amores. Con sus votos brindaron su confianza y su seguridad de que el Partido Colorado es el auténtico y único constructor de este Paraguay que hoy habitamos.

Es de justicia agradecer también a todos aquellos correligionarios y correligionarias que prestaron sus valiosos servicios en el acto comicial, como miembros de mesa, delegados, veedores, y en síntesis a todos los que hicieron posible unas elecciones limpias y transparentes, que hoy ha llevado una nueva imagen del Paraguay que todo el mundo admira. Se acabó la imagen negativa para que las naciones del mundo, reconozcan que estas elecciones han sido la mejor demostración de que en este país existe una democracia auténtica que bien vale la pena aplaudirla, como dijeron incluso aquellos que hace menos de un año consideraban a nuestra patria con un concepto que no representaba la realidad, hasta el punto en que nos suspendieron injustamente en el MERCOSUR, UNASUR, y otros organismos, que de repente están aplaudiendo la nueva actitud política de nuestra patria.

La unidad partidaria fue fundamental para el sensacional triunfo del partido colorado, y es bueno recordar que la gestora de esa unión fue una mujer, que tuvo el coraje, la valentía y la capacidad de levantar a este gigante caído, poniéndolo de pie y llevándole a la más grande victoria jamás obtenida en la historia política de nuestro país, ella es, Lilian Samaniego, la verdadera heroína del retorno al poder del glorioso partido colorado, y por ende, la puerta grande de la historia de nuestro partido se ha abierto de par en par, para que ella atraviese y quede en la historia al lado de las grandes figuras republicanas y seguro estamos, que el Gral. Bernardino Caballero estará aplaudiendo su gestión, y convencido de que el Partido con ella, todavía conseguirá muchos más logros, que hasta los que hoy hizo.

No nos olvidemos de los presidentes de seccionales, que trabajaron con ahínco, para que su pueblo no faltara a la cita electoral del 21 de abril pasado, con lo que quedó demostrado que el coloradismo es el símbolo de todo un pueblo, con espíritu nacionalista, con espíritu republicano, que sabe que eso es lo mejor para la patria paraguaya. Vaya pues, nuestras felicitaciones y nuestra alegría compartida con todos ellos, porque el partido colorado está nuevamente en el poder y para fortalecerlo en ese lugar debemos seguir fortaleciendo también la unidad, así se cumplirá todo el programa de acción que figura en nuestro estatuto, y que será sin duda alguna la que permitirá a los nuevos gobernantes la realización de un nuevo rumbo para el Paraguay. Recuerden que el partido colorado unido, jamás será vencido. Viva el Partido Colorado!


Reconocimiento a la mujer paraguaya y colorada


Hoy queremos hacer un análisis de la loable labor de la mujer paraguaya y colorada dentro del Partido Colorado, para ello es necesario hacer un análisis retrospectivo de que nuestra gloriosa nucleación política en la primera década del siglo pasado, a través de dos grandes representantes de la intelectualidad de entonces y que hasta hoy siguen siendo un digno espejo donde deberíamos mirarnos todos para seguir su ejemplo, me refiero a Ignacio A. Pane, férreo defensor de los intereses de los obreros y de la mujer paraguaya y quien conjuntamente con otro gran paladín de la cultura Virgilio Silveira, presentaron en el Congreso de la Nación el primer proyecto de ley que concedía a la mujer plenamente todos sus derechos cívicos y de igualdad con la de los hombres.

El partido colorado inició la reivindicación del derecho civil de la mujer, allá por 1911, con un proyecto de ley presentado al Congreso de la Nación por el diputado Ignacio A. Pane, luego con el del doctor Telémaco Silvera y posteriormente con el senador Antonio Sosa, que lo ubica en la posición de avanzada de la sociedad paraguaya y su colega Telémaco Silvera y que en aquel entonces no era del agrado de los políticos de la época. 

Lamentablemente los legisladores liberales se opusieron tenazmente a concederle a la mujer el lugar que le correspondía en la vida política nacional. Ese rechazo de la legislación republicana por parte de los legisladores liberales pone en evidencia por un lado un reiterado conservadurismo y además significó la ausencia de la participación de un alto porcentaje de la inteligencia paraguaya, que pudo incorporarse en el siglo XX al servicio de la comunidad, de las instituciones civiles y públicas, de la ciencia, del comercio. 
Pero como colorados otros correligionarios expectables de la época siguieron reclamando la habilitación de esa ley que era justa y necesaria para reivindicar y hacer justicia a la mujer paraguaya.

Muchos años pasaron, y en la década de los 60 se volvió a insistir sobre este tema en el Parlamento siempre llevado de la mano de los representantes del republicanismo, hasta que por fin, se hizo justicia y la mujer fue dignificada al concedérsele sus derechos civiles y políticos, logrando ponerse a la altura de los hombres en política, con los derechos cívicos que había adquirido con esa anhelada ley, fruto de la perseverancia y del socialismo colorado, que deja en claro que todos somos iguales e idóneos para levantar a nuestra querida patria al tope del principio del respeto hacia el ser humano.

La consagración de la mujer en la política es un signo de modernidad, porque se trata de poner distancia a un pasado obsoleto, con un mito y una cultura machista y esto fue un logro del partido Colorado.

Durante la transición, el partido Colorado designó a la primera Ministra de salud en el año 1989, alentó su ingreso y hoy la mujer forma parte de la Corte Suprema de Justicia y otras conquistas, que demuestran una tradición republicana colorada permanente.

La aparición de la alternativa femenina para la presidencia de la República en el 2008, implicó la desaparición de una última tiranía, la tiranía del género que en la historia ha sido predominante y excluyente.

Queremos recordar a nuestros correligionarios la gran desazón producida por la caída del Partido Colorado del poder en el 2008, la ANR quedó desorientada, totalmente desubicada en el ambiente político y los correligionarios no encontraron respuesta al futuro del coloradismo.

Tras la renuncia de José Alberto Alderete a la presidencia del Partido, motivado por la caída del coloradismo del poder, las cosas empeoraron, nadie tuvo el coraje de hacerse cargo de la difícil situación por la que pasaba la ANR, y aquí viene la pregunta ¿quién puede salvar al partido de este colapso político? Silencio total a este cuestionamiento. La situación se agravó aún más, la casa de los colorados vacía, con empleados desmoralizados y que pasaron tres meses sin cobrar su sueldo hasta el punto de llamar a una huelga. Situación que ahondó más el temor de quienes deberían remangarse y buscar una solución al grave problema. 

La nave partidaria estaba a la deriva, sin embargo, una mujer, valiente, y de profundas raíces coloradas, tuvo el coraje de aceptar este tremendo desafío de sacar a flote a una nave que se estaba hundiendo rápidamente. La senadora Lilian Samaniego dijo “yo acepto el desafío” y puso manos a la obra dejando de lado rencores, disgustos que es lo que primaba en aquel momento e impuso una política de conciliación, de llamado a la unidad, y a pesar de la incredulidad y de la falta de fe al tratarse de una mujer por parte de los correligionarios, muy pronto empezaron a ver con sorpresa que el Glorioso Partido Colorado volvía a ponerse de pie de la digna mano de una gran mujer, se volvió a institucionalizar la ANR, administrativamente resurgió y hoy el resultado está a la vista. 

Y es bueno recordar que la gestora de esa unión fue una mujer, que tuvo el coraje, la valentía y la capacidad de levantar a este gigante caído, poniéndolo de pie y llevándole a la más grande victoria jamás obtenida en la historia política de nuestro país, ella es, Lilian Samaniego, la verdadera heroína del retorno al poder del glorioso partido colorado, y por ende, la puerta grande de la historia de nuestro partido se ha abierto de par en par, para que ella atraviese y quede en la historia al lado de las grandes figuras republicanas y seguro estamos, que el Gral. Bernardino Caballero estará aplaudiendo su gestión, y convencido de que el Partido con ella, todavía conseguirá muchos más logros, que hasta los que hoy hizo.

Entonces, es hora de reconocer que la mujer colorada es uno de los más apreciados valores con que cuenta la ANR, hoy día la mujer a la par del hombre se desempeña en altos cargos, ministras, senadoras, diputadas, embajadoras, lo que refleja fielmente que se le ha reconocido su gran capacidad tanto profesional como política.

Por tanto, el pueblo republicano, las autoridades políticas del Partido deben reconocer estos méritos y concederle el lugar que le corresponde dentro del manejo partidario a la mujer colorada. El estatuto partidario dice claramente que un 33% del poder político debe ser compartido con ellas y así se hará justicia y engrandeceremos aún más y potenciaremos al máximo al grande y glorioso Partido Colorado!

jueves, 11 de abril de 2013

Invitación al lanzamiento del opúsculo "Mensaje al pueblo colorado"


Washington Ashwell – Bader Rachid Lichi
Julio César Frutos – Gral. (R) Carlos Liseras
 Arsenio Basualdo

Tienen el placer de invitar a los correligionarios, correligionarias y amigos al acto de presentación del opúsculo titulado “Mensaje al pueblo colorado” donde se transmite y se ratifica el apoyo a la lista 1 encabezada por la dupla presidencial Horacio Cartes – Juan Afara, a realizarse el viernes 12 de abril de 2013, en la sala de Sesiones de la Junta de Gobierno del Partido Colorado a las 10:30 horas.

Al término del acto será distribuido gratuitamente el mencionado material.

Su presencia será la demostración de apoyo al retorno del Partido Colorado al poder.


lunes, 25 de marzo de 2013

Discurso Fúnebre en homenaje al Dr. Juan Manuel “Papacito” Frutos en el cementerio de La Recoleta

Dr. Juan Manuel "Papacito" Frutos

Con la inocultable congoja de esta hiriente orfandad, venimos hoy en nombre de la Junta de Gobierno del Partido Colorado presidido por la Senadora Lilian Samaniego y del Instituto de Acción Republicana INARE, a dar el último adiós al querido correligionario y amigo Dr. Juan Manuel Papacito Frutos, quien en vida fuera un gran líder colorado y un patriota ejemplar, que se destacó siempre por su dedicación en defensa de los ideales de nuestra gloriosa asociación política. Su partida a la morada celestial deja un gran vacío en filas republicanas y un perenne recuerdo de su paso por la vida, como un hombre laborioso que dedicó su existencia y su mística de lucha a favor de la justicia social, por cuyo motivo cosechó con éxito, el afecto de sus correligionarios y amigos. 

El INARE siempre lo consideró como uno de sus máximos representantes por su brillante trayectoria en que se destacó nítidamente por su gran aporte a los ideales del glorioso partido colorado, valores que le sirvieron para ser un excelente consejero, tanto de la juventud como de los mayores, y en estos últimos años fue un permanente consejero de la presidenta de la Asociación Nacional Republicana Senadora Lilian Samaniego, en cuya representación vengo a despedir a uno de sus más ilustres e histórico prohombre de nuestra nucleación política. 

Juan Manuel Frutos Fleitas desde su juventud militó en filas del partido colorado, donde su padre lució alto trascendiendo por sus notables cualidades ciudadanas, su inmenso patriotismo, siempre al servicio del pueblo y de los más desprotegidos, el campesino paraguayo. Papacito Frutos desde muy joven fue quien más colaboró de cerca con su padre, aprendiendo de él su vocación de servicio, su capacidad de trabajo, y su mística de lucha a favor de la justicia social. 

El Dr. Papacito Frutos fue un político por excelencia, un hombre que se dio íntegro por su ideología republicana, que siempre estuvo al servicio de su partido y de sus compatriotas, muy especialmente de los campesinos con quienes tenía una gran afinidad, por haberse criado y formado al lado de ellos, en el corazón de Ybytymi, departamento de Paraguari. 

El Dr. Juan Manuel Frutos Fleitas, durante el gobierno del Gral. Alfredo Stroessner fue invitado por el mandatario a formar parte de su administración, precisamente porque era un conocedor profundo de los problemas sociales del campesino, y lo designó en la función de presidente del IBR y del Consejo Nacional de progreso social, cargo donde demostró una gran capacidad para planificar y ejecutar programas sociales, en beneficio del campesinado en general, sin tener en cuenta afiliaciones políticas, solamente las necesidades fundamentales de los beneficiarios para mejorar su condición de vida y el de su familia. Ejecutó como colorado un programa social nacionalista, en beneficio de todos los paraguayos sin distinción de partidos políticos. 

Así, con la inteligente tarea social del Dr. Frutos, los inmensos latifundios se fueron convirtiendo en tierra fértil y apta para el trabajo agrario, y hoy día esos lugares son progresistas poblaciones, modernas, con las infraestructuras adecuadas para el promisorio futuro de sus habitantes. 

Creó más de 100 colonias, que hoy se han convertido en grandes ciudades, y es de justicia decir y hacer conocer que no solamente cumplió con el programa partidario, sino que hizo la verdadera y auténtica reforma agraria, que no era tan solamente darle un pedazo de tierra al campesino, sino también brindarle todo el apoyo logístico, consistente en ponerles hospitales para atender su salud, escuelas para educar a sus niños, caminos para sacar sus productos, y una asistencia técnica y económica integral, por todo lo dicho queda ratificado, pese a quien le pese que fue el hombre que realizó la verdadera reforma agraria en el Paraguay. 

Su entrega a la noble tarea de reivindicar los títulos del hombre y la tierra ha sido total, en una entrega sin fin, sin horarios, y con un apasionamiento tal, que le dedicó los mejores años de su vida y de su inteligencia en trabajar por el bienestar y la felicidad de los más desposeídos. 

De esta manera, el Dr. Papacito Frutos honró la memoria de su padre, cuyo pensamiento lo llevó a la práctica como el mejor homenaje que un hijo puede rendir a su progenitor, y seguro estoy que lo habrá recibido con los brazos abiertos, diciéndole misión cumplida mi querido hijo, ahora a disfrutar de la paz del Señor. 

Queda demostrado así que la herencia de sangre es la que debe guiar el proyecto de vida, la nobleza de espíritu, transmitida de generación en generación, siempre buscando la felicidad, sin egoísmos para compartirlo con el prójimo, y en el caso, de los Frutos, con el campesino paraguayo, explotados durante muchos años y liberados de la expoliación a través del IBR presidido en aquel entonces por el Dr. Juan Manuel Papacito Frutos. 

Quien mejor que quien les habla, sabe de su lucha y de su sincero amor hacia los desposeídos, a quienes nunca cuando se acercaban a él les dejaba ir con las manos vacías. Como amigo era tan extraordinario que su afecto cala hondo, muy hondo en nuestros corazones, porque sabíamos que para él la amistad comenzaba con la A de amor y terminaba con la D de Dios. 

Hasta el último momento de su vida amó profundamente a su querido partido colorado, y a pesar de sus años brindó su incondicional y desinteresado apoyo en esta dura campaña electoral y escribió las letras más escogidas para enaltecer con canciones al partido de sus amores, distribuyendo por todo el país los discos de su autoría titulado “Colorados al poder” que es un éxito rotundo en todas las grandes concentraciones que se vienen realizando. 

A su apreciada familia, en nombre de la Junta de Gobierno del Partido Colorado, de su Presidenta Senadora Lilian Samaniego y del Instituto de Acción Republicana INARE, nuestro más sincero pesar por la irreparable pérdida del querido Papacito Frutos, quien como los grandes hombres deja el ejemplo de sencillez, honestidad y generosidad al servicio de sus semejantes. Y con su partida, la patria y el partido colorado han perdido a uno de sus hijos más preclaros, pero la historia ha ganado un nombre para enriquecer el bronce inmortal de los próceres civiles de la República. 

Paz en tu tumba mi querido Papacito! Amén.

jueves, 17 de enero de 2013

Recordando una fecha histórica del Partido Colorado: 13 de enero de 1947


El 13 de enero de 1947 es una fecha histórica para el Partido Colorado, que en ese día, después de más de 40 años de llanura y persecuciones, retornó al poder, merced a la gestión de grandes hombres que durante años lucharon con fervor por sus ideales nacionalistas y por la doctrina republicana que instaló el Gral. Bernardino Caballero desde la fundación misma de la gloriosa Asociación Nacional Republicana.

Un brillante soldado paraguayo y gran colorado, el Cnel. Enrique Jiménez, entonces Comandante de la Primera División de Caballería, fue el principal artífice de ese retorno al poder, de un genuino partido que en su ideario dejaba asentado su característica de partido policlasista, porque no hace diferencia de clases ni de estratos sociales, esa es la autenticidad del amor a la patria, a su ciudadanía, a quienes siempre sirvió.

Los colorados consideramos el 13 de enero como símbolo de una fecha sagrada e histórica, porque representa la liberación de un partido largamente postergado del poder de la nación, que ya demostró durante la presidencia del Gral. Bernardino Caballero, que era la Asociación que reconstruyó el Paraguay después de la hecatombe de la guerra contra la Triple Alianza. Por ello consideramos importante rememorar los hechos transcendentales de esa histórica gesta que sigue latente en nuestro ánimo y en nuestro espíritu republicano.

Fue así que en aquella época, el Presidente de la República Higinio Morínigo, había fracasado en su intento por tener un gobierno pluralista, invitando a febreristas, militares y colorados a formar parte de su gabinete, para darle un aspecto democrático a su administración, y que se denominó “primavera democrática” y tanta fue la libertad que concedió que trajo como consecuencia una anarquía política, que puso en peligro su estabilidad como Jefe de Estado.

Ante esa circunstancia, y con motivo del cumpleaños del Presidente de la República, el 11 de enero de 1947, fue visitado por los altos jefes militares de las distintas unidades, ocasión que fue aprovechada por el Gral. Morínigo, para manifestarles que se cernía sobre él un posible golpe de estado, y que ponía a consideración de ellos un proyecto de militarizar el gobierno, o gobernar con el Partido Colorado. Dicha propuesta fue sometida a votación arrojando un resultado de 10 votos a favor de la militarización y 2 a favor del Partido Colorado. Terminada la reunión, y retirados los presentes, sorpresivamente volvió a entrar en la residencia presidencial el Cnel. Enrique Jiménez, que dijo al soprendido presidente, que había retornado para informarle que con la militarización duraría mucho menos tiempo de lo que él se imaginaba como Jefe de Estado, y que en cambio, con el respaldo del Partido Colorado él tendría asegurado su sillón presidencial.

El complot empezó a dar sus frutos, cuando ese domingo 12 de enero, el Presidente Higinio Morínigo en horas de la noche, se trasladó a la DC 1 y desde allí declaró el estado de sitio. El  ideólogo civil del golpe, Víctor Morínigo rememoró los detalles del plan, explicando que el 13 de enero de 1947 el país amaneció con un gobierno totalmente colorado, que fue la respuesta al intento de dejar de lado al Partido Colorado. Esta maniobra política contó con el respaldo del Mayor Rogelio Benítez, jefe de Policía de ese entonces, y Enrique Jiménez, comandante de la DC 1. 

Es importante recordar a los grandes dirigentes colorados que participaron de este histórico momento para nuestra asociación política, como Epifanio Méndez Fleitas, quien preparó unos 30 milicianos para reforzar a la policía si necesario fuere; también estuvo Natalicio González, el coronel Raimundo Rolón quien pasó la noche con Enrique Jiménez en la DC 1; el Dr. Guillermo Enciso Velloso, y otros más.

Así se gestó el 13 de enero de 1947, la gran victoria del Partido Colorado, que dio inicio a un retorno que transformó a toda la nación, convirtiéndolo en un país próspero, progresista que engrandeció a la patria, al pueblo paraguayo y colorado.

Recordando la célebre frase pronunciada por el último gran caudillo colorado el Dr. Luis María Argaña que dijo: “siempre habrá un 13 de enero” podemos decir, que el 21 de abril de 2013 se convertirá en una fecha histórica para el Partido Colorado, porque retornaremos al poder  de la nación, oportunidad en que demostraremos a propios y extraños que somos la única opción válida para reencausar a la patria por la senda de la grandeza, el progreso y el bienestar de todo el pueblo paraguayo.

¡VIVA EL PARTIDO COLORADO! ¡VIVA EL 13 DE ENERO!

miércoles, 12 de septiembre de 2012

SALUD! GLORIOSO PARTIDO COLORADO!

Gral. Bernardino Caballero, fundador de la Asociación Nacional Republicana

La gloriosa Asociación Nacional Republicana, Partido Colorado, que el 11 de setiembre pasado cumplió 125 años de fundación, es indudablemente la cifra política y popular más importante de la república del Paraguay; y nada mejor que hacer un poco de historia para extraer del pasado experiencias y verdades que nos han de unir, para mantener firmes nuestros afanes cívicos para hoy y siempre.

La Asociación Nacional Republicana, nació mucho antes del 11 de setiembre de 1887. El Partido Colorado fue producto de una imperiosa necesidad colectiva, desde este punto de vista, era natural, que el partido no pudiese surgir airoso de un solo golpe. Tuvo sus glorias y sus vicisitudes, el numen inspirador de la fundación de un partido auténticamente nacionalista fue el Gral. Bernardino Caballero, porque él, asociado con otros ilustres paraguayos, concibieron la idea de fundar un partido nacional desde el año 1873, para salvar a la nación de su abatida situación política, económica y social.

“No nace nuestro partido obedeciendo a afección pasajera y personal ni data su existencia de ayer”, he ahí la clave para entender lo que es el coloradismo paraguayo, lo que extrae, lo saca del tiempo para ponerlo en la eternidad anticipada, porque el coloradismo representa el alma de una patria justa, laboriosa, injustamente destruida y torturada como fue el Paraguay de la guerra del 70. De ahí emerge el pensamiento portado por Bernardino Caballero.

Ha transcurrido mucho más de un siglo de las luchas y de las obras del fundador del Partido, y sin embargo, aquellos principios fundacionales que inspiraron el nacimiento de nuestro Partido Nacional Republicano siguen tan vigentes hoy, y han sostenido las innegables realizaciones del Coloradismo al servicio de la nación, así como en la llanura han fortalecido el espíritu en las grandes batallas por la libertad en más de cuatro décadas de cruel e injusta persecución, cuando la República se debatía en el atraso, la dependencia y la falta de oportunidades, que por tantos años estériles postergaron el desarrollo del Paraguay.

El proceso de reconstrucción de nuestra nación, bajo la Presidencia de Bernardino Caballero fue extraordinario, la patria renació fulgurante, la vida institucional volvía a la normalidad, el pueblo veía asombrado y feliz como la patria retornaba a su etapa de grandeza, la agricultura se convirtió en la base del sustento del pueblo, la juventud observaba con alegría la creación de universidades, la oportunidad de ser becados a los mejores centros de estudios de Europa, para prepararse cultural y profesionalmente y luego regresar al país para colaborar en su constante desarrollo.

En una sola expresión, Bernardino Caballero y el Partido creado y fundado por él, estaba demostrando a propios y extraños, que cuando se siente un auténtico amor por la patria, el incentivo es tan poderoso que nadie puede parar su titánico esfuerzo, para hacer renacer al Paraguay de sus cenizas, y mostrar al mundo que este pueblo de valientes es capaz de la gran hazaña de reconstruir una nación desbastada por una cruenta guerra, que fue todo un genocidio.

Un párrafo del célebre manifiesto de 1887 dirigido al pueblo por el Gral. Bernardino Caballero reza así: “Nuestro programa se resume en dos palabras: paz y respeto a nuestras instituciones” en este manifiesto se inscribe la doctrina del Partido Colorado: libertad, democracia y progreso social.

En América del Sur, mensaje político de esta envergadura no se había lanzado aún a las multitudes y para bien de nuestra historia, ese manifiesto sólo pudo ser redactado por hombres libres, de pasiones subalternas, decididos a educar y ennoblecer a su pueblo. Los políticos indiferentes a la desgracia colectiva no pueden ni podrán penetrar el alma nacional. El gobierno colorado desde 1882 a 1904 (22 años) fue un periodo de reconstrucción material y espiritual. El Gral. Caballero, desde el gobierno nunca puso la fuerza para enmudecer las ideas, la prensa fue libre, los liberales y alonianos de la oposición publicaban sus diarios sin censura, sintetizando así los principios del nacionalismo realista en las horas difíciles de nuestra historia.

Es oportuno, en esta fecha histórica para el partido político más poderoso del Paraguay, reconocer que con su acendrado nacionalismo, fue el verdadero y único reconstructor de este Paraguay moderno en el cual vivimos hoy.

Las pruebas de esta afirmación están a la vista. Hemos dotado al país de agua corriente, rutas asfaltadas, universidades, hospitales, modernización de las grandes ciudades del interior de la república, la unión a través de monumentales puentes del Paraguay con el Brasil, con la Argentina, y unimos la región oriental con el Chaco paraguayo a través del puente remanso. Las grandes represas de Itaipu, Yacyreta, Acaray que producen inmensas cantidades de energía eléctrica, y podemos decir con modestia que sólo con la electrificación rural, el Partido Colorado se justifica ante la historia.

Y también es digno rememorar que al Partido Colorado cabe la gloria de haber luchado y obtenido para la mujer paraguaya la ley que le concede sus derechos civiles y políticos, con lo que le rehabilitó para no ser inferior al hombre y que en la sociedad sea su brazo derecho en todas las vicisitudes de la vida. La mujer fue dignificada con esta ley inspirada en el pensamiento colorado, con la igualdad del derecho que le concede elegir y ser elegida.

Creemos y apostamos por una sociedad fundada en la solidaridad social, con igual oportunidad para progresar y vivir mejor para todos, sean obreros, agricultores, empleados, comerciantes, industriales, o ganaderos, estudiantes, profesionales o artistas.

En esta patria, tenemos una profunda fe en el hombre paraguayo, tan bueno para la guerra, como para la paz. Capaz de escribir las más brillantes páginas del heroísmo universal, como protagonista de las más grandes empresas colectivas que ubiquen a su patria entre las más industriosas y desarrolladas del continente. Creemos, creamos y crecemos con el hombre paraguayo.

Hoy más que nunca la ciudadanía colorada conoce que el único grupo político que puede restaurar el rumbo que hemos perdido, es el Partido Colorado, y la gran mayoría del pueblo espera ansioso el renacer de la Asociación Nacional Republicana.

Como colorados nuestro constante pregón a todos los correligionarios de la república ha sido insistir en que la unidad partidaria no debe destruirse en ningún momento. Y esto precisamente, no lo decimos nosotros, sino es la expresión del fundador Bernardino Caballero que en un párrafo del manifiesto fundacional dijo cuanto sigue: “Levantamos la enseña sagrada de la unión, bajo cuyos amplios pliegues pueden cobijarse todos los hombres que participen de nuestras sinceras intenciones. Yo aborrezco las divisiones que puedan separarnos en bandos opuestos y desearía que esta gran asociación política- la ASOCIACIÓN NACIONAL REPUBLICANA- fuese el vínculo de concordia y fraternidad entre todos los hermanos de la patria paraguaya”.

Para fortificar nuestra unidad partidaria es indispensable mantener la fraternidad con los hermanos de causa. Que las próximas elecciones internas se realicen dentro de un marco de respeto entre colorados, y que el candidato vencedor al término de la contienda electoral se dé un fraternal abrazo con aquel que fue derrotado, así será la única manera en que volveremos al poder en el 2013.

Para mantener la unidad partidaria debemos ser leales a nuestros principios, respetar a los organismos partidarios, no invocar intereses pasajeros, ni invocar influencias personales. Habrá unidad partidaria y así lo deseamos, cuando hagamos renunciamientos de intereses individuales, con estas armas virtuosas, guiaremos al poderoso Partido Colorado para conducir a la Nación por el camino de la paz, de la seguridad, y del progreso moral y material.

Queremos insistir ante todos los correligionarios de la República, que debemos dejar de lado el agravio entre colorados, los rencores que a nada bueno conducen, y que en el disenso busquemos a través del diálogo el punto de encuentro, para que a través de un gran abrazo republicano sellemos la gran unidad que fortalecerá al glorioso Partido Colorado.

En éste nuevo aniversario de la fundación de la Asociación Nacional Republicana, sirvan éstas reflexiones para honrar su memoria y para renovar nuestro compromiso de profundizar el verdadero proceso de transformación que necesita el Paraguay, recuperando la confianza de la sociedad en el coloradismo como la herramienta más idónea para hacer realidad la paz social y el desarrollo económico. Y ello será posible con un Partido Colorado sustentado en sus raíces doctrinarias, en su historia de luchas por la libertad y por la democracia, fortalecido y moderno para aspirar, como reza nuestro manifiesto fundacional “al aprecio y simpatía del noble y heroico pueblo paraguayo”.

¡VIVA EL PARTIDO COLORADO!

lunes, 3 de septiembre de 2012

En memoria de un gran caudillo colorado: Don Blas N. Riquelme

Este fue uno de mis mejores regalos de cumpleaños, la visita en mi casa de grandes caudillos del coloradismo y apreciados amigos, compañeros de lucha. Vemos en la gráfica a Don Blas N. Riquelme, a quien dedico esta recordación en el día de su partida a la morada celestial.


Un gran colorado, don Blas N. Riquelme ha partido rumbo a las moradas celestiales, y es de justicia rendirle un merecido homenaje por su rutilante paso por la vida, donde prestó militancia en filas de su querido Partido Colorado.

Don Blas N. Riquelme tiene sus raíces en lo más profundo de la Asociación Nacional Republicana, siendo su abuelo don Marcos Riquelme uno de sus fundadores, hombre de confianza de Bernardino Caballero, de quien fue su secretario. Su padre, don Bernardino Riquelme, siguiendo la trayectoria familiar en la época difícil de la llanura se destacó por su lucha a favor de los ideales de su partido, siendo presidente de la seccional 13 de Lambaré, que en su homenaje hoy lleva su nombre.

De este tronco, semejante al de un roble, proviene don Blas N. Riquelme, pues desde muy joven mamó coloradismo al lado de su padre y supo honrar esa condición, a tal punto que con escasos 18 años, vistió el glorioso verde olivo en el batallón “Blás Garay”, para defender al gobierno y a su partido en la cruenta revolución de 1947. Allí demostró coraje y valentía, y se templó como hombre de lucha, que luego llevó en su trayectoria política partidaria como un estandarte, que le hizo lucir alto como exponente de la generación de grandes colorados que hoy conocemos como el del sacrificio, y con otros grandes correligionarios sostuvieron los momentos más álgidos del partido colorado que sufría el embate de sus adversarios políticos: liberales, febreristas y comunistas, que permanentemente intentaban derrocar al Partido Colorado del poder.

Debemos resaltar que fue el convencional más joven que tuvo el Partido Colorado, en la década del 50, donde actuó con la vehemencia que le caracterizaba, con su franqueza y su estilo peculiar de decir las cosas, que si bien causaba la sonrisa de los correligionarios, era siempre una verdad lacerante e irrefutable lo que expresaba y por el valor de sus palabras eran aceptadas.

En los preparativos del golpe de “la Candelaria” fue uno de los principales actores donde decididamente prestó su apoyo sin preocuparse siquiera de las consecuencias que pudiera acarrearle como empresario, que ya lucía alto en el mundo de los negocios.

Triunfante el tradicionalismo en esa histórica gesta de retorno a la democracia, Don Blas N. Riquelme ocupó una de las vicepresidencias de la nueva Junta de Gobierno y siguió cooperando con entusiasmo en el nuevo estilo de la política colorada, dentro del marco de la democracia instaurada por el grande y glorioso partido de sus amores.

De su mano el Partido Colorado triunfó en las elecciones constituyentes de 1991, pues fue uno de sus mayores promotores que permitió marcar las pautas en la nueva constitución Nacional.
Fue líder y fundador del TRADEM (Movimiento Tradicionalista democrático) desde donde impulsó su figura hasta ocupar el más alto cargo al que puede aspirar un auténtico colorado, como lo es la Presidencia de la Asociación Nacional Republicana en el año 1992, y en el siguiente año bajo su presidencia, encabezó la campaña para que Juan Carlos Wasmosy fuera electo Presidente de la República, lo que demostró su hidalguía y su lealtad a su partido.

Electo senador nacional por el Partido Colorado desde 1989 hasta el año 2008 cumplió una destacada labor como legislador, y en la mañana de hoy sus restos mortales fueron velados en la sede del Congreso donde recibió el merecido y justo homenaje de sus pares, que reconocieron en él a un hombre que se jugó por sus ideales y por su patria, porque todas sus inversiones las hizo aquí en el Paraguay, lo que deja sentado que fue un auténtico hijo de esta tierra guaraní.

Blas N. Riquelme es y será por siempre un paradigma de la política republicana. Sus méritos los forjó en la lucha y en el combate de épocas difíciles que ya no pueden ser comparadas con la época actual, en que otro es el estilo de hacer política porque los objetivos son nacionales. Muy diferente a lo que antaño se practicaba, para afirmar al Partido Colorado en el poder.

A la par que servía al partido se dedicó a plenitud al trabajo, que con el correr de los años lo convirtió en un exitoso empresario. Creó numerosas industrias que permitió dar trabajo a miles de familias compatriotas y es de destacar que si tuviéramos tan solo 1.000 Blas N. Riquelme el problema de empleo se hubiera solucionado en el Paraguay.

También debemos resaltar que sus colegas industriales reconocieron sus méritos y le designaron Presidente de la Unión Industrial Paraguaya. Así mismo, el deporte no estuvo ajeno a él. Pues también fue presidente del club del pueblo: su querido Cerro Porteño, al que llenó de gloria y títulos durante su gestión.

Ante la partida de don Blas N. Riquelme la familia colorada está de luto, y en su último adiós le rinde acongojado, un gran homenaje. La Junta de Gobierno llora su partida, y la roja bandera con la estrella blanca luce un crespón negro, ondeando a media asta como señal de duelo por la muerte de uno de los más grandes colorados de los últimos tiempos.

Paz en tu tumba Don Blas. Has partido hacia la morada celestial diciendo ¡Misión Cumplida en la tierra y en tu querido Partido Colorado! Hasta siempre y por siempre perdurará tu recuerdo en los corazones de todos los colorados!

viernes, 31 de agosto de 2012

La dignidad de ser una auténtica colorada


El apretón de manos que sella el gran triunfo del Partido Colorado
“No nace nuestro partido obedeciendo a principios  de afección pasajera y personal; ni tampoco data su existencia de ayer, cuando resolvimos constituirnos en asociación política. Los elementos que lo componen han mancomunado más de una vez sus fuerzas dispersas para mantener los principios, a cuyas sombras se han cobijado los buenos para defender la libertad, la justicia y el derecho. He ahí su gloriosa cuna en el pasado. He ahí su más legitimo timbre en el porvenir, para aspirar el aprecio y simpatía sincero del noble y heroico pueblo paraguayo”

Así reza el manifiesto fundacional del glorioso partido colorado que a 125 años de su fundación sigue en plena vigencia y que todo buen colorado debería conocer y lo más importante saber aplicarlo como signo de respeto y amor a los ideales del coloradismo.

Por algo hemos apostado en la presidenta del Partido Colorado Lilian Samaniego, porque proviniendo de lo más profundo de las raíces del  coloradismo no podía hacer otra cosa que primero pensar en los intereses partidarios, antes que en sus intereses personales, y lo ha demostrado con una dignidad, que solamente quien ama de verdad los ideales del gran Partido Colorado puede hacerlo, dejando de lado  su  candidatura presidencial para fortalecer la unidad del pueblo colorado y con ello abrir las amplias puertas del camino que conduce al retorno al poder de la Asociación Nacional Republicana.

Este gran ejemplo, es la mejor lección para quienes primero se preocupan de sus apetencias personales antes que de la grandeza de la patria, porque el paso de la Asociación Nacional Republicana por el poder ha demostrado que tiene el patriotismo que otros partidos nunca tuvieron, y hoy con orgullo podemos decir que el Partido Colorado fue el auténtico constructor del Paraguay, y no solamente una vez porque después de la hecatombe de la guerra genocida de la triple alianza fue el fundador del Partido Colorado Bernardino caballero, quien levantó de sus cenizas al Paraguay.

Los opositores dirán todo lo que quieran, pero la demostración de que el Partido republicano fue quien hizo este hermoso país está a la vista de todos con pruebas palpables. El esplendor de este nuevo Paraguay lleva la impronta del sello indeleble de la bandera roja y la brillante estrella blanca que cobija bajo su sombra toda la patria paraguaya.

Por eso estamos orgullos de la valiente actitud de la Presidenta del Partido Colorado Lilian Samaniego, por la hermosa lección de autenticidad colorada que nos ha dado, valoramos sus lágrimas en los ojos, porque prefirió renunciar a su anhelo de ocupar la primera Magistratura en pos de la unidad y del retorno al poder del partido de sus amores en el 2013: ella primero pensó con un profundo patriotismo, que es lo que siempre debe estar en los corazones de los auténticos y buenos colorados, la dignidad de  priorizar el bienestar del pueblo paraguayo al que solamente el Partido Colorado podría devolverle la paz, el bienestar y el progreso que se merece para felicidad de todos sus habitantes.

Lilian Samaniego, tu nombre pasará a la historia, pues como digna colorada, como mujer, has dado una magistral lección de principio político, de ética y moral que buena falta les hace a muchos de nuestros correligionarios, que primero pensaron en ellos y después en el pueblo colorado. Felicitaciones por tu digno gesto que te muestra como lo que realmente eres: una gran colorada que ha plantado un hito en la historia política del Paraguay.
 LIC. ARSENIO BASUALDO