miércoles, 26 de febrero de 2014

102º aniversario del tránsito a la inmortalidad del General Bernardino

La Patria y el Partido Colorado conmemoran hoy 26 de febrero de 2014, el 102º aniversario del tránsito a la inmortalidad del General Bernardino Caballero, ilustre estadista y fundador de la Asociación Nacional Republicana, la cifra política más popular e importante de la República del Paraguay.

Precisamente sobre las humeantes cenizas de la Patria, el General Bernardino Caballero lideró la colosal empresa de la reconstrucción y fundó la gloriosa Asociación Nacional Republicana para defender los postulados de la libertad, la democracia, la justicia social, así como el derecho de todos los paraguayos de vivir en paz, de trabajar en paz y de progresar en paz.

Ha transcurrido mucho más de un siglo de las luchas y de las obras de Bernardino Caballero y sin embargo, aquellos principios fundacionales que inspiraron el nacimiento de nuestro Partido Nacional Republicano siguen tan vigentes hoy, y han sostenido las innegables realizaciones del Coloradismo al servicio de la nación, así como en la llanura han fortalecido el espíritu en las grandes batallas por la libertad, en más de cuatro décadas de cruel e injusta persecución, cuando la República se debatía en el atraso, la dependencia y la falta de oportunidades, que por tantos años estériles postergaron el desarrollo del Paraguay.

La magnífica trayectoria de Bernardino Caballero, que ha sido como una luz de esperanza para todo el pueblo paraguayo, habiéndose destacado fundamentalmente por su patriotismo que era innato en este gran hombre, que apenas hubo superado su niñez, fue llevado por su propia madre a entregarlo al Mcal. Francisco Solano López para defender a la patria amenazada por la guerra gestada por la Triple Alianza conformada por el Brasil, Argentina y Uruguay.

Así comenzó la trayectoria de uno de los más grandes hombres de la historia paraguaya, el Gral. Bernardino Caballero, héroe en la guerra, héroe en la paz. Al finalizar la nefasta contienda lucía los antorchados de General de División, con la consigna de hierro que le entregó el Mariscal López poco antes de culminar la guerra, y que consistía en la dura tarea de reconstruir la patria desbastada, no sólo materialmente sino también humanamente, pues sólo habían quedado en pie ancianos, lisiados, niños y mujeres.

Bernardino Caballero fundó una asociación política con claros sentimientos nacionalistas y democráticos, al que llamó Asociación Nacional Republicana, esto ocurrió el 25 de agosto de 1887 en su casa ubicada en lo que hoy conocemos como las calles Mariscal López y Méjico, y el 11 de setiembre fue oficializado con la firma del acta correspondiente y lanzado a la opinión pública el Manifiesto Fundacional que por sus fundamentos ideológicos, patrióticos y democráticos está en plena vigencia hasta hoy día.

El proceso de reconstrucción del Paraguay bajo la Presidencia de Bernardino Caballero fue extraordinario, la patria renació fulgurante, la vida institucional volvía a la normalidad, el pueblo veía asombrado y feliz como la patria volvía a su etapa de grandeza, la agricultura se convirtió en la base del sustento del pueblo, la juventud observaba con alegría la creación de universidades, la oportunidad de ser becados a los mejores centros de estudios de Europa, para prepararse cultural y profesionalmente y luego regresar al país para colaborar en su constante desarrollo.

En una sola expresión, Bernardino Caballero y el Partido creado y fundado por él, estaba demostrando a propios y extraños, que cuando se siente un auténtico amor por la patria, el incentivo es tan poderoso que nadie puede parar su titánico esfuerzo, para hacer renacer al Paraguay de sus cenizas, y mostrar al mundo que este pueblo de valientes es capaz de la gran hazaña de reconstruir una nación desbastada por una cruenta guerra, que fue todo un genocidio.

Se resalta en el noble ideario del Partido Colorado fundado por un gran guerrero, convertido luego en notable estadista el Gral. de División Bernardino Caballero, la conjunción de una sociedad más justa y equitativa donde se nota claramente que después de la hecatombe guerrera de 1865/1870, este gran guerrero, héroe de 100 batallas, heredero del Mariscal Francisco Solano López, decidió la Fundación de Glorioso Partido Republicano, con el objetivo de sentar las bases de la reconstrucción de un nuevo Paraguay, dentro de los parámetros de una ideología nacionalista y democrática, donde los campesinos, los obreros, los estudiantes, las mujeres, y todos los habitantes del país, tienen el mismo derecho para luchar por la búsqueda del bien común que permitiera un crecimiento igualitario que conlleve al engrandecimiento y felicidad de la Patria.

En éste nuevo aniversario del partida a la eternidad de nuestro glorioso Fundador el General Bernardino Caballero, sirvan éstas reflexiones para honrar su memoria, y para renovar el compromiso del Partido Colorado de profundizar el verdadero proceso de transformación que necesita el Paraguay, de la mano de su presidente de la República Don Horacio Cartes, para retornar por el camino de la grandeza del Paraguay, y ello será posible con un Partido Colorado sustentado en sus raíces doctrinarias, en su historia de luchas por la libertad y por la democracia, fortalecido y moderno para aspirar, como reza nuestro manifiesto fundacional “al aprecio y simpatía del noble y heroico pueblo paraguayo”.

Artículo escrito por Arsenio Basualdo








jueves, 26 de septiembre de 2013

miércoles, 25 de septiembre de 2013

La consigna es: de lo partidario a lo nacional

Los colorados debemos convenir en que nuestra primera obligación, en estos momentos, consiste en servir en todos los aspectos al pueblo paraguayo. Si nos ponemos por encima de cualquier disidencia interna, ya que estamos en el camino de la unidad total del Partido, que nos permitió el retorno al poder, y siendo fieles a nuestra hermandad republicana y a nuestra fuerza colectiva, del mismo modo estamos en condiciones de cumplir la misión nacional que nos corresponde, de acompañar al nuevo gobierno en la tarea de la democratización integral, el bienestar, y el progreso de la patria.

Debemos tener en cuenta que lo partidario y lo nacional se conjugan, cuando en nombre del coloradismo ofrecemos la capacidad de actuar para el bien de la ciudadanía, porque un partido desde el gobierno asume la causa de todo el pueblo, y solamente la atención a esa causa común, que es la anhelada por nuestros compatriotas, habrá de otorgarnos el derecho de ser merecedores de la colaboración de todas las voluntades sanas del país.

Atentos a esa premisa, los colorados debemos dar la seguridad, al pueblo y al gobierno, de que ninguno de nuestros correligionarios osará convertir el escenario político en un escenario personalista, el ejercicio del poder debe entenderse como una escuela de virtudes, y como una práctica honrada de la democracia.

Es para ese fin, que perentorio se presenta, creer en la bondad de nuestros principios, y en la pureza de la doctrina que sustentamos, para poder exigir con la moral política, el imperio de una positiva vida orgánica e institucional en lo partidario y en lo nacional.

Creemos y confiamos en que el gobierno nacional, con el Presidente de la República Don Horacio Cartes, está comenzando a ejecutar sus proyectos para grandes emprendimientos en lo nacional, y cuyos buenos resultados fortalecerán la confianza del pueblo paraguayo en el Partido Colorado, y por tanto, es de buen republicano brindar nuestro apoyo a esta ciclópea tarea, y darle tiempo al tiempo para que también los correligionarios tengan su oportunidad para colaborar en funciones importantes de este gobierno, y demostrar que en sus filas, también tenemos gente altamente capacitada en lo profesional y en lo técnico.

Entonces, con criterio de amplitud democrática y fieles a la tradición del partido, debemos seguir luchando y así auspiciar que todos aquellos que se sienten desplazados, se sumen a la gran causa nacional.

Nuestro partido es grande por sus ideas y por sus proyecciones, y justamente por eso puede manifestarse hoy libremente, con un ropaje de decencia, de cultura, y de noble educación política en los discursos, en la prensa y en la arena cívica, la libertad dentro del partido de expresarse libremente tal como ocurre en estos momentos, es posible, solamente porque el fin de nuestra política es la libertad, para que en ella se fundamente el reinado del derecho que es la verdadera y única fuente de la paz, la justicia y la democracia.

Estas ideas no son nuevas, han existido siempre, pero por ello mismo debemos repetirlo siempre, porque es la enseñanza del General Bernardino Caballero, pacificador y caudillo, que ha fundado un partido, la Asociación Nacional Republicana, para ser como debe ser, factor de la grandeza moral y material de la nación paraguaya.


Apoyemos pues, la tarea que está emprendiendo el presidente de la República Don Horacio Cartes, y también a la primera mujer que ocupa la presidencia del glorioso Partido Colorado, la Senadora Lilian Samaniego en su gestión, de dialogar, de disentir dentro de un marco de respeto, y de haber logrado con ello, la unidad partidaria, que permitió no solamente el retorno al poder de nuestra nucleación política, sino también demostrar a propios y extraños que el Partido Colorado es el partido de la auténtica paraguayidad y el que ha hecho la realidad de convertir a nuestra patria en una nación moderna y progresista.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Salud, Partido Colorado!

Hoy, que la gloriosa Asociación Nacional Republicana Partido Colorado cumple 126 años de su fundación, festejamos alborozados este nuevo aniversario, y como un regalo de cumpleaños hacemos presente el triunfal retorno de nuestro partido al gobierno de la nación, con lo que está demostrando que es el más grande partido político del Paraguay, y que el pueblo lo reconoce como el más capaz para conducir los destinos de nuestro país, para ofrecerles con toda seguridad, un quinquenio de progreso y bienestar para todos los habitantes de nuestra patria.

La ANR ha atravesado cinco años de llanura, que ha marcado un hito en nuestra historia política, porque la caída del Partido Colorado en el 2008 ha ocasionado en el pueblo colorado desazón, desconcierto que nos costó muchísimo superar, pero cuando el buen colorado se dispone a luchar por los ideales republicanos de su amado partido, lo hace con una pasión y un sacrificio, que le dio la plena seguridad de alcanzar el objetivo de volver al poder.

La Presidenta del Partido Colorado Lilian Samaniego, desde el inicio de su mandato, ha pregonado durante cinco años la unidad, que fue su bandera, y gracias al diálogo y el respeto en el disenso entre correligionarios alcanzamos la anhelada meta, que el 21 de abril pasado se convirtió en una extraordinaria realidad, gracias al voto de más de 1 millón cien mil ciudadanos, que apostaron por el candidato del Partido Colorado, nuestro flamante presidente de la República Horacio Cartes, marcando un nuevo récord en la historia electoral del país, como nunca se había alcanzado antes.

Rendimos nuestro emocionado homenaje a la memoria del fundador de nuestra gloriosa nucleación política, el Gral. Bernardino Caballero, insigne patriota, héroe en la guerra, héroe en la paz, y cuya doctrina nacionalista nos une a todos los colorados bajo la bandera de la patria, porque es en esa doctrina que políticamente estamos hermanados al servicio de la nación; recordando que nuestra gran asociación de hombres libres nació para ser escuela de democracia, y esa escuela debemos defender y perfeccionar, en salvaguardia del prestigio y de la gloria del Paraguay.

Necesariamente, como un imperativo político vamos a recordar al hombre que fue el protagonista principal de la idea de fundar un partido político, para dirigir los destinos de la patria, y conducirlo por un sendero libre y venturoso, ese gran paraguayo fue el Gral. de División Bernardino Caballero, que después de afrontar cinco años de guerra, al final de la contienda dejó su rutilante espada para convertirse en caudillo del pueblo, y fue un buen político que amó la libertad y fundó un gran partido político para sentar los cimientos de la democracia en tierra paraguaya.

En este nuevo aniversario de la fundación de la ANR, instamos a todos los colorados a brindar su apoyo a las gestiones que cumple el Presidente de la República Don Horacio Cartes, para que su gobierno pueda dar buen cumplimiento a todos los compromisos contraídos con el pueblo paraguayo, y para que el éxito corone su gestión, y el Partido Colorado en el 2018 pueda aspirar a su continuidad en el poder.

Es con verdadero regocijo que saludamos a todos los correligionarios y correligionarias del país, a los jóvenes que ya no son el futuro de la patria, sino el ahora, a las mujeres luchadoras de nuestro partido, a los ancianos, que a pesar de sus años, no dudaron en acudir a los locales de votación para depositar su voto por nuestro partido, a todos ellos el Partido Colorado rinde su homenaje y gratitud, porque gracias al esfuerzo mancomunado de nuestros afiliados y no afiliados, la ANR ha retornado al poder de la república para felicidad y bienestar de todos los paraguayos.

Hoy, en el 126 cumpleaños de nuestro partido podemos decir Misión Cumplida, el Partido Colorado está nuevamente en el poder para servir al pueblo paraguayo y conducirlo por la senda de sus grandes glorias. Y asumamos todos el compromiso de que seguiremos encaminando al partido en pos de los ideales comunes, que son los de preservar la pureza de nuestra doctrina, la templanza de nuestras convicciones más acendradas, y nuestro inclaudicable amor por la patria y por la enseña roja con la estrella blanca que nos legara el glorioso Centauro de Ybycui, el Gral. Bernardino Caballero. Viva el Partido Colorado!!!!!

lunes, 13 de mayo de 2013

SENSACIONAL TRIUNFO DEL PARTIDO COLORADO



El éxito alcanzado en las elecciones del 21 de abril, amerita el título de este artículo, porque el pueblo colorado en pleno, y muchos ciudadanos que no pertenecen a nuestro partido, apostaron por la ANR depositando su voto a favor de la dupla presidencial Horacio Cartes - Juan Afara, confiando plenamente, en la trayectoria histórica del Partido Colorado, de que siempre fue el único que dio al Paraguay todo lo que hasta hoy día tiene, su grandeza y el continuo desarrollo en todos los aspectos, volverán a lucir alto cuando reiniciemos la marcha que lo lleve a la cúspide del progreso, del bienestar del pueblo, y fundamentalmente, de la necesaria seguridad que tanto anhela la ciudadanía toda.

De esa manera, el Partido Colorado retoma el poder de la nación porque el pueblo así lo quiso, y estamos seguros de que el nuevo gobierno, no defraudará estas esperanzas, y uno de sus mayores compromisos que fue la de erradicar la pobreza, tengan por seguro, que se encontrará la fórmula precisa para dar cumplimiento a esa difícil tarea que convencidos estamos se cumplirá.

El domingo 21 de abril, el Paraguay se movilizó desde muy tempranas horas, para dar cumplimiento al deber cívico, que cada ciudadano, tenía el derecho de ejercer, depositando su voto en los distintos colegios electorales, todo el mundo lo hizo con una gran sonrisa de felicidad, porque su pensamiento estaba en que el Partido Colorado, con la dupla Cartes - Afara era la solución a tantos problemas que actualmente aqueja al país y a toda la ciudadanía.

Aquello fue una verdadera fiesta cívica, realizada dentro de un marco de absoluto respeto, sin incidentes de ninguna naturaleza, y al caer la noche el país entero, escuchó el grito de triunfo del pueblo colorado, el futuro de la patria, volvía a tener un seguro de que las cosas empezarán a mejorar para todos sin distinción de colores ni ideologías políticas. Somos todos paraguayos, y a todos y cada uno nos tocará la alegría de vivir en una patria organizada con esperanzas, para nuestros hijos, y para todas las familias. Ese es el desafío que asume el partido colorado, y seguro estamos que se cumplirá al pie de la letra todo el compromiso contraído, para tener nuevamente una patria digna, progresista, y feliz.

Es digno, manifestar públicamente el agradecimiento a todos los correligionarios y correligionarias, jóvenes y ciudadanos en general, por el apoyo que han brindado al partido de sus amores. Con sus votos brindaron su confianza y su seguridad de que el Partido Colorado es el auténtico y único constructor de este Paraguay que hoy habitamos.

Es de justicia agradecer también a todos aquellos correligionarios y correligionarias que prestaron sus valiosos servicios en el acto comicial, como miembros de mesa, delegados, veedores, y en síntesis a todos los que hicieron posible unas elecciones limpias y transparentes, que hoy ha llevado una nueva imagen del Paraguay que todo el mundo admira. Se acabó la imagen negativa para que las naciones del mundo, reconozcan que estas elecciones han sido la mejor demostración de que en este país existe una democracia auténtica que bien vale la pena aplaudirla, como dijeron incluso aquellos que hace menos de un año consideraban a nuestra patria con un concepto que no representaba la realidad, hasta el punto en que nos suspendieron injustamente en el MERCOSUR, UNASUR, y otros organismos, que de repente están aplaudiendo la nueva actitud política de nuestra patria.

La unidad partidaria fue fundamental para el sensacional triunfo del partido colorado, y es bueno recordar que la gestora de esa unión fue una mujer, que tuvo el coraje, la valentía y la capacidad de levantar a este gigante caído, poniéndolo de pie y llevándole a la más grande victoria jamás obtenida en la historia política de nuestro país, ella es, Lilian Samaniego, la verdadera heroína del retorno al poder del glorioso partido colorado, y por ende, la puerta grande de la historia de nuestro partido se ha abierto de par en par, para que ella atraviese y quede en la historia al lado de las grandes figuras republicanas y seguro estamos, que el Gral. Bernardino Caballero estará aplaudiendo su gestión, y convencido de que el Partido con ella, todavía conseguirá muchos más logros, que hasta los que hoy hizo.

No nos olvidemos de los presidentes de seccionales, que trabajaron con ahínco, para que su pueblo no faltara a la cita electoral del 21 de abril pasado, con lo que quedó demostrado que el coloradismo es el símbolo de todo un pueblo, con espíritu nacionalista, con espíritu republicano, que sabe que eso es lo mejor para la patria paraguaya. Vaya pues, nuestras felicitaciones y nuestra alegría compartida con todos ellos, porque el partido colorado está nuevamente en el poder y para fortalecerlo en ese lugar debemos seguir fortaleciendo también la unidad, así se cumplirá todo el programa de acción que figura en nuestro estatuto, y que será sin duda alguna la que permitirá a los nuevos gobernantes la realización de un nuevo rumbo para el Paraguay. Recuerden que el partido colorado unido, jamás será vencido. Viva el Partido Colorado!


Reconocimiento a la mujer paraguaya y colorada


Hoy queremos hacer un análisis de la loable labor de la mujer paraguaya y colorada dentro del Partido Colorado, para ello es necesario hacer un análisis retrospectivo de que nuestra gloriosa nucleación política en la primera década del siglo pasado, a través de dos grandes representantes de la intelectualidad de entonces y que hasta hoy siguen siendo un digno espejo donde deberíamos mirarnos todos para seguir su ejemplo, me refiero a Ignacio A. Pane, férreo defensor de los intereses de los obreros y de la mujer paraguaya y quien conjuntamente con otro gran paladín de la cultura Virgilio Silveira, presentaron en el Congreso de la Nación el primer proyecto de ley que concedía a la mujer plenamente todos sus derechos cívicos y de igualdad con la de los hombres.

El partido colorado inició la reivindicación del derecho civil de la mujer, allá por 1911, con un proyecto de ley presentado al Congreso de la Nación por el diputado Ignacio A. Pane, luego con el del doctor Telémaco Silvera y posteriormente con el senador Antonio Sosa, que lo ubica en la posición de avanzada de la sociedad paraguaya y su colega Telémaco Silvera y que en aquel entonces no era del agrado de los políticos de la época. 

Lamentablemente los legisladores liberales se opusieron tenazmente a concederle a la mujer el lugar que le correspondía en la vida política nacional. Ese rechazo de la legislación republicana por parte de los legisladores liberales pone en evidencia por un lado un reiterado conservadurismo y además significó la ausencia de la participación de un alto porcentaje de la inteligencia paraguaya, que pudo incorporarse en el siglo XX al servicio de la comunidad, de las instituciones civiles y públicas, de la ciencia, del comercio. 
Pero como colorados otros correligionarios expectables de la época siguieron reclamando la habilitación de esa ley que era justa y necesaria para reivindicar y hacer justicia a la mujer paraguaya.

Muchos años pasaron, y en la década de los 60 se volvió a insistir sobre este tema en el Parlamento siempre llevado de la mano de los representantes del republicanismo, hasta que por fin, se hizo justicia y la mujer fue dignificada al concedérsele sus derechos civiles y políticos, logrando ponerse a la altura de los hombres en política, con los derechos cívicos que había adquirido con esa anhelada ley, fruto de la perseverancia y del socialismo colorado, que deja en claro que todos somos iguales e idóneos para levantar a nuestra querida patria al tope del principio del respeto hacia el ser humano.

La consagración de la mujer en la política es un signo de modernidad, porque se trata de poner distancia a un pasado obsoleto, con un mito y una cultura machista y esto fue un logro del partido Colorado.

Durante la transición, el partido Colorado designó a la primera Ministra de salud en el año 1989, alentó su ingreso y hoy la mujer forma parte de la Corte Suprema de Justicia y otras conquistas, que demuestran una tradición republicana colorada permanente.

La aparición de la alternativa femenina para la presidencia de la República en el 2008, implicó la desaparición de una última tiranía, la tiranía del género que en la historia ha sido predominante y excluyente.

Queremos recordar a nuestros correligionarios la gran desazón producida por la caída del Partido Colorado del poder en el 2008, la ANR quedó desorientada, totalmente desubicada en el ambiente político y los correligionarios no encontraron respuesta al futuro del coloradismo.

Tras la renuncia de José Alberto Alderete a la presidencia del Partido, motivado por la caída del coloradismo del poder, las cosas empeoraron, nadie tuvo el coraje de hacerse cargo de la difícil situación por la que pasaba la ANR, y aquí viene la pregunta ¿quién puede salvar al partido de este colapso político? Silencio total a este cuestionamiento. La situación se agravó aún más, la casa de los colorados vacía, con empleados desmoralizados y que pasaron tres meses sin cobrar su sueldo hasta el punto de llamar a una huelga. Situación que ahondó más el temor de quienes deberían remangarse y buscar una solución al grave problema. 

La nave partidaria estaba a la deriva, sin embargo, una mujer, valiente, y de profundas raíces coloradas, tuvo el coraje de aceptar este tremendo desafío de sacar a flote a una nave que se estaba hundiendo rápidamente. La senadora Lilian Samaniego dijo “yo acepto el desafío” y puso manos a la obra dejando de lado rencores, disgustos que es lo que primaba en aquel momento e impuso una política de conciliación, de llamado a la unidad, y a pesar de la incredulidad y de la falta de fe al tratarse de una mujer por parte de los correligionarios, muy pronto empezaron a ver con sorpresa que el Glorioso Partido Colorado volvía a ponerse de pie de la digna mano de una gran mujer, se volvió a institucionalizar la ANR, administrativamente resurgió y hoy el resultado está a la vista. 

Y es bueno recordar que la gestora de esa unión fue una mujer, que tuvo el coraje, la valentía y la capacidad de levantar a este gigante caído, poniéndolo de pie y llevándole a la más grande victoria jamás obtenida en la historia política de nuestro país, ella es, Lilian Samaniego, la verdadera heroína del retorno al poder del glorioso partido colorado, y por ende, la puerta grande de la historia de nuestro partido se ha abierto de par en par, para que ella atraviese y quede en la historia al lado de las grandes figuras republicanas y seguro estamos, que el Gral. Bernardino Caballero estará aplaudiendo su gestión, y convencido de que el Partido con ella, todavía conseguirá muchos más logros, que hasta los que hoy hizo.

Entonces, es hora de reconocer que la mujer colorada es uno de los más apreciados valores con que cuenta la ANR, hoy día la mujer a la par del hombre se desempeña en altos cargos, ministras, senadoras, diputadas, embajadoras, lo que refleja fielmente que se le ha reconocido su gran capacidad tanto profesional como política.

Por tanto, el pueblo republicano, las autoridades políticas del Partido deben reconocer estos méritos y concederle el lugar que le corresponde dentro del manejo partidario a la mujer colorada. El estatuto partidario dice claramente que un 33% del poder político debe ser compartido con ellas y así se hará justicia y engrandeceremos aún más y potenciaremos al máximo al grande y glorioso Partido Colorado!